Una de las obras más emblemáticas del fiorentino Dante Alighieri es la Divina Comedia. En este legado de la literatura universal, Dante hace un recorrido por el infierno, el purgatorio y después, a través de Beatriz, llega al paraíso.

En estas líneas solo vamos a recordar los pasos que anduvo junto al poeta Virgilio, por aquellos lugares sombríos y oscuros, donde se fue encontrando distintos personajes que, de acuerdo a la gravedad de sus pecados, sufrían los castigos correspondientes.

Todas las tradiciones culturales manifiestan que el bien es retribuido por el bien y el mal, por su puesto, encuentra su lugar de escarmiento dentro de estas líneas dantescas.

¡Qué viaje debe haber sido para el autor escribir estos versos! Probablemente haya purificado sus pensamientos al reconocer tanta miseria humana y poder transmitir esa condición.

¡Y ese es el desafío para hoy! Ver si deberíamos detenernos en alguno de esos espacios para cambiar nuestro conducta.

Dante lo hizo a la edad de 35 años, el día de Viernes Santo del año 1300, recorriéndolo en 24 horas. Para nosotros, unos minutos, en esta oportunidad, serán suficientes.

El infierno que nos descubre la Divina Comedia tiene la forma de embudo o de cono invertido, que se divide en nueve círculos decrecientes.

De topografía irregular y ruinosa, adentro hay sepulturas, pozos, despeñaderos, pantanos y arenales, y en el ápice del cono está Lucifer.

Todas las almas presentes son los seres condenados que sufren castigos según la gravedad de los pecados cometidos.

En el último círculo “judesco”, Dante describe que hay una especie de palacio en el cual se encuentran los que han traicionado a sus bienhechores. Quien lo habita es el mismísimo Lúcifer, representado como un demonio de tres cabezas.

En estos círculos infernales, cuanto más cerca del centro uno está, más malo uno es considerado y peor es el castigo.

Desde lo más superficial hacia lo profundo, podemos encontrar:

Círculo 1. (LIMBO) el círculo más externo del infierno es el de los “paganos virtuosos” y los no bautizados. Es decir, los no cristianos.

Círculo 2. Los lujuriosos. Dante lo toma como el primer pecado que, si bien no es tan grave porque no está tan cerca del centro, es el inicio de la perdición.

Círculo 3. Los glotones. Aquí son torturados los que comieron demasiado a través del pecado de la gula.

Círculo 4. Los avariciosos. Los que ansían sobre todo poseer bienes.

Círculo 5. Los coléricos. Condenados a enfrentarse los unos con los otros in parar.

Círculo 6. Los herejes. Aquellos que persisten voluntariamente en ignorar o contradecir los dogmas y la autoridad de la Iglesia.

Círculo 7. Los violentos. Puede ser contra las personas o propiedades. Se incluyen a los suicidas y los blasfemos.

Círculo 8. Los fraudulentos. Aduladores, corruptos, ladrones y falsos profetas sometidos a terribles torturas.

Círculo 9. Los traidores. Según Dante, el peor pecado posible es la traición. Grandes traidores como Bruto y Judas tienen aquí su hogar en compañía del mismísimo Lucifer.

 

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Categorías: Asombroso


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