Erase una vez una hermosa chica francesa llamada Mathilde.

Por azares del destino, Mathilde nació en una familia muy pobre, de humildes empleados

Sin embargo, desde pequeña ella soñaba con ser rica y reconocida por todos.

Siempre envidiaba a las mujeres ricas y pensaba que merecía una vida mejor.

Ella soñaba con casarse con un hombre millonario que le diera todo lo que ella se merecía.

Pero en realidad, ella estaba destinada a casarse con otro humilde empleado.

Mathilde nunca lograría su sueño…

Sin embargo, ocurrió un evento desesperado que cambiaría su vida para siempre.

Un día su esposo llegó a casa con un sobre, en el que había una invitación para que fueran a un gran banquete.

Ella entusiasmada pero a la vez dubitativa, le dijo a su esposo que ella quería ir, pero que no tenía un vestido acorde a la ocasión.

El esposo le dijo que podía usar el vestido que llevaba al teatro.

Sin embargo, ella respondió que ese vestido estaba viejo, que todo el mundo estaría hablando mal de ella.

Entonces su esposo, con tal de verla feliz saco una parte de los ahorros que estaban guardando para una nueva casa y le compró el vestido que quería.

Ella se puso muy contenta y cuando se probó el vestido, le dijo a su marido que se veía muy simple, que necesitaba algunas joyas, que parecería pobre ante todas esas mujeres ricas si no llevaba unas joyas.

Quedando poco de sus ahorros, el esposo le dijo que sería buena idea de que le pidiera prestado algunas joyas a su querida amiga Madame Forestier.

A Mathilde le pareció buena idea y al siguiente día fue a visitar a su amiga para que le prestara algunas de sus joyas, la cual le dejó elegir cualquiera de las joyas que quisiera.

Ella se fue contentisima luciendo un esplendido collar, que usaría el día de la fiesta, con su hermoso vestido nuevo.

El día tan esperado llegó y Mathilde se fue junto a su marido al banquete.

Ese día Mathilde fue la más bonita, todos querían hablar con ella y le hacían cumplidos.

Mathilde se sentía tan en las nubes. Como toda una reina.

Al final de la fiesta se dirigían a casa, cuando de repente Mathilde se dio cuenta de que no llevaba el collar, buscaron por todas partes y no pudieron encontrarlo.

Llorando y entristecidos, Mathilde no sabía qué hacer. Entonces le dice a su esposo que ella no es capaz de decirle a su amiga que perdió el collar, que fue un terrible descuido.

Sin embargo, la decisión que tomarían al respecto, les cambiaría la vida para siempre. Mira en el video de la parte superior, qué fue lo que hizo Mathilde al respecto y cómo esta decisión tuvo un impacto tan drástico en su vida. A veces las decisiones que tomamos son tan trascendentales que una pequeña cosa cambia algo increíblemente grande.

Este relato es basado en una historia de Guy de Maupassant.

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Categorías: Historias Reales


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