Una familia que reside en la provincia de Yunnan en China quería comprar un cachorro de mastín tibetano, la cual es una raza de perro de color negro y de gran tamaño.

Cuando lo llevaron a casa, era una tiernita bola de pelos como cualquier otro cachorro. Sin embargo, la familia empezó a notar que comía una gran cantidad de alimentos. “Una caja de frutas y dos cubos de fideos todos los días”, explicó Su Yun, la dueña del animal, a medios locales.

A medida que el animal crecía, no se parecía para nada a un perro y había detalles alarmantes a parte de su voraz apetito: tendía a caminar sobre sus patas traseras. 

Luego de dos años el “perro” se había desarrollado lo suficiente para llegar a una conclusión: “Cuanto más crecía, más parecía un oso. Y tengo un poco de miedo de los osos”, decía Su Yun, según recogen medios como ‘The Independent’.

La familia no podía creer lo que les había sucedido. En realidad habían comprado un oso negro asiático de 113 kilos.  

Fue entonces cuando pidieron ayuda a las autoridades porque ya no sabían que hacer con él. Finalmente el Centro de Rescate de Animales Salvajes de Yunnan fue quien se ha hecho cargo del oso.

Mira en el video a continuación la increíble historia de esta mujer y su mascota. 

videoPlayerId=284539aaf

Ad will display in 09 seconds

Share
Categorías: Animales


Video Destacados

Ad will display in 09 seconds

DESTACADAS Ver más